Marta Dillon reflexionó sobre el paro de mujeres

Lo hizo en una charla que la tuvo como protagonista y formó parte de las actividades que realiza la UNCuyo en un mes de actividades dedicadas a la mujer. La periodista y activista feminista dialogó con los asistentes sobre los desafíos del colectivo “Ni Una Menos”.

09 de marzo de 2017, 09:50.

Marta Dillon reflexionó sobre el paro de mujeres

De izquierda a derecha Marta Dillon y Alejandra Ciriza Ampliar imagen


La periodista y activista feminista Marta Dillon tuvo a su cargo la charla que se denominó “#8M: Paro Internacional de Mujeres. Desafíos y debates”. Integra desde sus inicios el colectivo Ni Una Menos, uno de los espacios que convocaron al paro junto a numerosas organizaciones de más de 50 países. La medida de protesta, en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora apunta a visibilizar la diversidad de tareas que realizan las mujeres en todos los ámbitos de la vida, así a como denunciar las violencias y discriminaciones e inequidades que sufren en todo el mundo. 

El encuentro que forma parte de las actividades que la UNCuyo organizó durante el mes de la mujer le propuso a Marta Dillon reflexionar sobre los sucesivos debates que se generan en esta fecha y en el marco de paro internacional de mujeres. Se trató de “aprovechar su presencia y su mirada sobre el proceso que está teniendo lugar no solo en Argentina sino en más de 50 países alrededor mundo”, expresó Eva Rodríguez Agüero, que conduce el Instituto de Estudios de Mujeres y Género de la Universidad. 

Por su parte Alejandra Ciriza, docente de la UNCuyo, investigadora del Conicet y referente de los movimientos feministas provinciales  acompañó a Dillon  y se refirió a la importancia de tomar conciencia del verdadero significado de estas fechas. En ese sentido, mencionó  también la necesidad de tener presente al 7 de marzo día de la visibilización lésbica en conmemoración del asesinato de Pepa Gaitán. 

Marta Dillon hizo referencia a la participación que están teniendo las mujeres en las distintas marchas y señaló que es un momento donde “nos vamos acercando a la calle. La calle como fiesta colectiva y lugar de creación de un feminismo, que se hace en la práctica de estar con otras”. Explicó además que la experiencia de salir a la calle para reclamar contribuye a tomar conciencia de las relaciones de poder y ayuda a querer modificarlas. 

En cuanto a los panoramas que se empiezan a visibilizar con estas acciones, Dillon contó que “más allá de la consigna Ni una Menos, lo que se ha puesto en la calle es saber que existe un movimiento social capaz de irrumpir para pedir no sólo el cese de la violencia sino que nos queremos vivas, en el sentido de nuestras trayectorias vitales, de nuestras opciones vitales elegidas, y de poder definir qué tiempo queremos dedicar al mercado” remarcó la periodista. 

Para explicar el por qué del paro de mujeres es necesario entender  que “se cree que las mujeres tenemos todos los derechos adquiridos pero en realidad es el liberalismo el que se expropia de nuestro trabajo y de nuestro tiempo. Por eso no tenemos tiempo para pensar, para diseñar nuestro mundo, para crear lazos comunitarios, en esta expropiación el paro es como un parate, un detenerse frente a la demanda de los hijos, de las hijas, de los compañeros de trabajo, y pensar que no es exactamente igualdad lo que estamos buscando sino desarticular, desarmar ese sistema de privilegios, este sistema de poder” concluyó. 

Sobre Dillon 

Nació en Buenos Aires en 1966 e inició su carrera dentro del periodismo a los 16 años en Radio Nacional Mendoza. Luego trabajó en el diario Nuevo Sur y sus artículos fueron publicados, entre otras, en las revistas El Porteño, Cerdos & Peces, La Maga, Luna, Noticias, Página/30, Rolling Stone, Planeta Urbano y Latido, y en las mexicanas National Geographic en español y Luna Córnea. 

También dirigió El Libertino, mensuario de relatos eróticos. En la actualidad es editora del suplemento feminista “Las 12”, y del suplemento LGTBQ "Soy”, ambos de Página/12. Publicó, entre otros, Santa Lilita: Biografía de una mujer ingobernable (2002), Vivir con virus (2002), Relatos de la vida cotidiana (2004) y Aparecida (2015), en el que recorre el vínculo con su madre, Marta Taboada, abogada desaparecida en 1976, y el proceso de restitución de sus restos en 2011.