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La ESI: una estrategia fundamental para prevenir el abuso sexual contra las infancias

Cada 19 de noviembre se conmemora el Día internacional contra el abuso sexual infantil. La Lic. Ana María Vega, integrante del IDEGEM y formadora en Educación Sexual Integral, reflexionó sobre la importancia del cumplimiento de la Ley N° 26.150 para la detección y prevención de esta problemática.

19 de noviembre de 2021, 13:23. Por: Milagros Martín Varela (IDEGEM).

La ESI: una estrategia fundamental para prevenir el abuso sexual contra las infancias

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Por iniciativa de la Fundación de la Cumbre Mundial de la Mujer (FCMM), el 19 de noviembre fue establecido como el Día internacional contra el abuso sexual hacia las infancias. Se trata de una de las peores formas de violencia contra niñxs y adolescentes y, aunque constituye un problema creciente en todo el mundo, los casos son sumamente difíciles de detectar. En este sentido, especialistas han asegurado que la Educación Sexual Integral (ESI) -programa vigente en Argentina desde 2006 mediante la Ley N° 26.150- es de las mejores estrategias para prevenir el abuso sexual infantil.

Según Ana María Vega, Lic. en Comunicación Social, formadora de ESI e integrante del IDEGEM, la Educación SexuaI funciona como herramienta de prevención de abuso sexual siempre que sea integral y lo más temprana posible, ya que lxs niñxs y adolescentes pueden sufrir esta problemática desde muy pequeñxs. La especialista aseguró que los aspectos de la ESI que más ayudan a prevenir los abusos sexuales contra niñeces y adolescencias “son aquellos que están vinculados con lo fundamental que es el aportar información a las lxs niñxs y adolescentes sobre su cuerpo”. 

Los ejes centrales de la ESI

Ana María Vega consideró que el cuidado del cuerpo y la salud, que es uno de los cinco ejes de la ESI, permite trabajar con lxs más pequeñxs sobre los nombres de sus partes íntimas, por qué íntimas, por qué no deben exponerse a otras personas y fundamentalmente que deben ser cuidadas del acceso de otras personas. “Valorar estos órganos y empoderar a niñxs y adolescentes para que puedan decir «no» ante interacciones que los dañen es fundamental”, manifestó. 

Otro eje muy importante es el de valorar la afectividad. “Es primordial trabajar con la ESI en el autoestima porque precisamente uno de los factores de riesgo para el abuso es que te podés encontrar a niñxs que están carentes de afecto. Entonces el abusador aprovecha esa vulnerabilidad, esa falta de cuidado de personas adultas protectoras para acercarse al niño o niña y a través de engaños lograr lo que quieren”. 

Finalmente Vega aseguró que un eje más de la ESI que es central, es la perspectiva de género, ya que las niñas son más pasibles de sufrir abuso sexual que los varones. Según las estadísticas publicadas en UNICEF, 1 de cada 5 mujeres y 1 de cada 13 varones en todo el mundo, han declarado haber sufrido abusos sexuales durante su infancia. “Lamentablemente, los abusos sexuales infantiles no conocen de sexo ni de género, pero en la mayoría de los casos se da en niñas”, dijo la referente. Y consideró importante tener presente el eje de los derechos y que lxs niñxs sepan que tienen derecho a decir que no y a que nadie puede vulnerar ese derecho.

Lo que es necesario para una implementación efectiva de la ley

La especialista consultada, que dicta formaciones en ESI, sobre todo para docentes, observó que cada vez más frecuentemente surgen situaciones en las que docentes cuentan haber sufrido abusos sexuales durante sus infancias. Esto quiere decir que “estamos trabajando con personas adultas que en su historia personal el abuso sexual dejó mella y, por lo tanto, no es fácil que puedan abordar esta temática y acompañar adecuadamente si no han hecho una reflexión sobre sí mismxs. Esta reflexión la propone el programa nacional de ESI cuando habla de las puertas de entrada de  la misma y nos dice que la primera de ellas en las escuelas es la reflexión que les docentes debemos hacer sobre nuestra historia en general y en la sexualidad en particular”. 

Para la Lic. Vega, para una implementación efectiva de la Ley N° 26.150 se necesitan más docentes capacitadxs en ESI de una manera integral y profunda, desde una perspectiva en derechos humanos. Esto no es solo acceder a la información, que está disponible en abundancia gracias a todos los materiales preparados por el programa nacional; sino que también es necesaria la reflexión y así poder pensar la prevención mediante el diálogo con estudiantes, de acuerdo a las edades de cada etapa educativa, como lo proponen las guías de trabajo. 

La ESI como herramienta para abordar la salud mental

La referente de ESI observó que cada vez se ven más situaciones de autolesiones, sobre todo en las adolescencias, de estudiantes que atentan contra sí mismxs porque están siendo víctimas de abuso sexual, de situaciones de maltrato y situaciones abusivas en sus hogares y no están pudiendo terminar con esa situación solxs. Aseguró que “cuando no se está pudiendo poner en palabras este sufrimiento, las personas eligen afectar su cuerpo. Hay que estar atentxs a esas situaciones, no minimizarlas. Porque claramente hay sufrimiento mental y el abuso sexual produce eso. Mientras antes se detecte, menos secuelas deja y eso es sumamente importante. Por eso hay que actuar lo antes posible para evitar esas situaciones”. 

Asimismo, consideró que cada situación que se vivencia en las escuelas cuando un niñx o adolescente logra verbalizar la violencia que sufren en una clase de ESI, le da a esa persona la posibilidad de darse cuenta de que eso que se pensaba que le pasaba a ella sola, en realidad le ocurre a muchas otras. “Es comprender que no se está solx, que hay otras personas que pueden ayudarnos, es comprender que no se es responsable por eso que ocurrió, sino que la persona responsable es la persona que abusa. Es pensar en que existe la posibilidad de frenar esa situación que está haciendo daño”.