El proceso de selección de este lema estuvo atravesado por una profunda reflexión sobre el presente en el que nos encontramos. En este escenario, se toman decisiones políticas que impactan directamente en la vida de mujeres y disidencias, al mismo tiempo que proliferan discursos violentos y discriminatorios. Estas narrativas no solo patologizan y estigmatizan a la comunidad LGBTIQ+, sino que también buscan intencionalmente generar confusión y desinformación.
Marzo es también el mes en el que, cada 24, se conmemora un nuevo aniversario del último golpe de Estado en Argentina. Sin embargo, discursos negacionistas que relativizan constantemente del terrorismo y la violencia ejercida, son expresados con frecuencia desde posiciones de poder y resultan dolorosos para quienes creemos que la memoria es un derecho colectivo y el camino clave para alcanzar la verdad y la justicia.
Creemos fervientemente que en los tiempos que corren es fundamental destacar la larga historia de luchas y trabajo que han sido necesarias para la conquista de los derechos que gozamos actualmente. Comprendiendo que estos son el resultado de años de organización, resistencia y esfuerzo colectivo, que no pueden ser borrados ni silenciados.
Recordar y aprender sobre nuestra historia es la manera de visibilizar el complejo camino recorrido, cuyo conocimiento es crucial para posicionarnos en nuestro presente y enfrentar los desafíos aún pendientes. En este mes tan significativo para la comunidad, la compañera Lorena Giampietri, activa militante por los derechos de las personas travesti-trans y estudiante de historia, nos comparte una valiosa reflexión.
“Dejar de sobrevivir para empezar a vivir a pleno”
Por Lorena Ariatna Giampietri.
En este mes se cumplen 49 años del golpe de Estado que dio origen a una época sangrienta en la República Argentina.
La última dictadura argentina fue un periodo oscuro para nuestra patria, donde aquellos y aquellas que pensaban diferente eran perseguidos/as, torturados/as y asesinados/as por las fuerzas militares. Recordemos que no solo el estado fue responsable de la represión y la persecución, sino que actuó con la complicidad de la Iglesia y parte de la sociedad civil.
En lo que respecta a la Comunidad Homosexual Argentina, es importante reconocer que fue muy perseguida en esta época, ya que ni conservadores ni progresistas estaban de acuerdo con su existencia, así que imaginen el final que tuvieron aquellas y aquellos que se animaron a escuchar su cuerpo y a vivir acorde a su identidad de género.
Y no crean que está persecución tuvo lugar solamente durante la última dictadura argentina, incluso con la llegada de la democracia la idea del exterminio continuó en vigencia con la política del Ministro Trocoli y así nacieron las razias…
Con el pasar del tiempo las mentalidades fueron cambiando y las acciones del colectivo LGTBIQ+ se fueron incrementando, me refiero a nuestra lucha por ser visibles y por tener la oportunidad de una vida mejor. Esto significa dejar de sobrevivir para empezar a vivir a pleno, con derechos como tiene cualquier ciudadano de este país. No fue fácil porque se arrebataron muchas vidas y muchos sueños, pero sobrevivimos porque estuvimos unidas y esa es la clave para lograr cosas: la unión.
Aún quedan cosas por mejorar sobre todo en lo referido a la salud mental y a la creación de espacios para aquellas mujeres que no tienen donde morir. Lamentablemente las mujeres trans-travestís mayores de 40 años son olvidadas y no reconocemos que ellas dejaron las huellas que nosotras seguimos para conseguir todo lo que hemos logrado. Por eso, la memoria no solo se construye, también se mantiene.
Por toda nuestra comunidad sigamos luchando por espacios donde seamos visibles.